Nuevos Iconos para FIFA 20… Elige el tuyo y lánzate a por él

Nuevos Iconos para FIFA 20… Elige el tuyo y lánzate a por él

septiembre 4, 2019 1 Por elrincondechava

Ya los conocemos a todos. EA Sports FIFA 20 tendrá más de 70 iconos, 15 de ellos nuevos. Zinedine Zidane, Andrea Pirlo,Didier Drogba, Ian Wright, Ronald Koeman, Carlos Alberto, Garrincha, Michael Essien, Gianluca Zambrotta, John Barnes, Ian Rush, Hugo Sánchez, Pep Guardiola, Kaká o Kenny Dalglish se unen a un listado de iconos que para muchos volverá a ser una auténtica obsesión a conseguir desde el inicio de Ultimate Team aunque ello les cueste dinero real. Aunque en algunas de sus versiones sus valores se ven superados por jugadores actuales, lo cierto es que su presencia responde en muchas ocasiones a valores nostálgicos y sentimentales. Complicados y caros de conseguir en muchos casos, elegir el vuestro si os veis capacitados de poder adquirirlo.

Listado de Iconos Fifa 20

Zinedine Zidane

Uno de los jugadores más talentosos de todos los tiempos, la habilidad y técnica de clase mundial de Zinedine Zidane hicieron que el fútbol pareciera anormalmente fácil. Sus actuaciones en el escenario más grande, dos goles en la final de la Copa Mundial de la FIFA 1998 y una de las mejores voleas de todos los tiempos en la final de la UEFA Champions League 2002, le dieron a Zizou el estatus legendario tanto para Francia como para el Real Madrid.

Andrea Pirlo

Pirlo fue un elegante centrocampista creativo conocido por su increíble visión de juego y sus precisos pases. Era uno de los pilares del mediocampo del AC Milan que ganó la UEFA Champions League en 2003 y 2007. Sus actuaciones a nivel doméstico también se trasladaron al ámbito internacional, pues ayudó a Italia a ganar la Copa Mundial de la FIFA™ de 2006 y fue reconocido como el Hombre del partido en la final. Pirlo terminó su andadura en la Serie A con cuatro títulos ligueros consecutivos y puso fin a su carrera en la MLS.

Didier Drogba

Didier Drogba empezó a hacerse un nombre en la temporada 2003/04 con el Marsella, donde combinó su portentoso físico con su habilidad goleadora para marcar 32 goles en 55 partidos y ser reconocido como el Jugador del Año de la Ligue 1. El marfileño fichó por el Chelsea en 2004, donde sus goles ayudaron al club a ganar cuatro títulos de la Premier League, cuatro FA Cups y tres copas de la liga, consolidándose como una leyenda Blue al anotar el penalti decisivo con el que el Chelsea se llevó su primera UEFA Champions League.

Ian Wright

Ian Wright llegó al fútbol profesional relativamente tarde, pero eso no le impidió hincharse a goles tanto en el Crystal Palace como en el Arsenal, donde se llevó la Bota de oro por sus 29 goles en su primera temporada con los gunners. Su regularidad goleadora ayudó a que el Arsenal se llevase una liga y dos copas en 1998, consolidando su estatus de leyenda en el club.

Ronald Koeman

Ronald Koeman fue un defensa con un registro goleador que sería la envidia de casi cualquier atacante rival. Comenzó su carrera en la Eredivisie con el Gronigen y el Ajax y terminó brillando en el PSV marcando 51 goles para liderar a su equipo hacia tres títulos ligueros consecutivos y una Copa de Europa. Puso el listón más arriba en el Barcelona con cuatro ligas consecutivas y una segunda Copa de Europa, metiendo más de 10 goles en cada una de las seis temporadas en el club.

Carlos Alberto

Carlos Alberto se destacó en Fluminense, donde mostró sus habilidades como un defensor técnicamente talentoso, conocido por sus habilidades con el balón y sus capacidades defensivas. Después de tres años en Fluminense, se unió a Santos, durante el cual fue capitán de Brasil para la gloria de la Copa Mundial de la FIFA ™ en 1970 y marcó uno de los mejores goles en la historia del torneo en la Final. Después de pasar 14 años jugando en Brasil, Carlos Alberto se unió a Pelé en el Cosmos de Nueva York, ayudándoles a cuatro campeonatos de liga en sus cuatro años en el club.

Garrincha

Garrincha se unió a Botafogo en 1953 y rápidamente se hizo un nombre, anotando un hat-trick en su debut contra Bonsucesso. Después de desarrollar una reputación por su talento e increíble actividad de regate, resistió numerosos intentos de los principales clubes europeos para ficharlo, permaneciendo con Botafogo durante 13 temporadas y desempeñando un papel protagonista para el equipo nacional brasileño que ganó copas mundiales consecutivas de la FIFA. ™ en 1958 y 1962. Increíblemente, Brasil nunca perdió un combate con Garrincha y su compañero ICON Pelé en la alineación.

Michael Essien

Un mediocampista dinámico cuyo estilo de juego le valió el apodo de ‘The Bison’, Michael Essien comenzó su carrera en la Ligue 1 antes de convertirse en el récord de transferencia del Chelsea en 2005. Durante nueve temporadas en Stamford Bridge, el ghanés anotó varios goles vitales para ayudar a su equipo para dos títulos de la Premier League, seis copas nacionales y la UEFA Champions League, antes de disfrutar de hechizos en los gigantes europeos Real Madrid y AC Milan.

Gianluca Zambrotta

Gianluca Zambrotta, uno de los mejores corredores del fútbol italiano, formó una parte clave de una formidable defensa de Italia que concedió solo dos goles para ganar el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA 2006. Las actuaciones de Zambrotta durante el torneo fueron tan influyentes que le ganaron un lugar en el equipo All-Star de la Copa Mundial de la FIFA 2006.

John Barnes

Bendecido con una velocidad y trucos increíbles, John Barnes jugó un papel clave para un equipo de Watford que terminó segundo en la liga y finalista de la Copa FA antes de transferirse a Liverpool. Barnes aterrorizó a los defensores de la oposición a lo largo de su tiempo en Anfield, ayudando a su equipo a dos títulos de liga y dos Copas de la FA, con sus actuaciones en 1988-89 al verlo nombrado Jugador del Año de los Jugadores de PFA y Futbolista del Año de los Escritores de Fútbol.

Ian Rush

Después de un comienzo de vida relativamente lento en el Liverpool, la segunda temporada de Ian Rush para los Rojos lo vio alcanzar la marca de 30 goles, después de lo cual los goles siguieron fluyendo para el galés. Su finalización clínica le valió los premios de la División Uno y la Bota de Oro Europea en 1983/84, como parte de un equipo de Liverpool que ganó cinco títulos de liga, tres Copas de la FA y una Liga de Campeones durante su tiempo en Anfield.

Hugo Sánchez

Después de ascender en las filas de la UNAM mientras estudiaba para obtener un título en odontología, Hugo Sánchez ganó su primer título de liga en 1977 pocos días antes de cumplir 19 años. Después de cinco temporadas en México, Sánchez pasó cuatro años en el Atlético de Madrid antes de moverse por la ciudad para competir con el Real. Con Los Blancos, el delantero mexicano acumuló más de 200 goles, junto con cinco títulos consecutivos de LaLiga, tres copas nacionales y una Copa de la UEFA, antes de regresar a México para pasar un tiempo en el Club América.

Pep Guardiola

Como ICON como jugador y ahora como manager, Pep Guardiola encarna la famosa filosofía de La Masia de Barcelona, haciendo una rápida transición de la academia al primer equipo donde consolidó su posición a la edad de solo 20. Parte del famoso ‘Sueño’ del compañero ICON Johan Cruyff Equipo que ganó un doble de LaLiga y la Copa de Europa en 1991-92, Guardiola ganó 16 trofeos con el club catalán, desempeñando un papel fundamental en el centro del campo durante casi una década.

Kenny Dalglish

Considerado ampliamente como uno de los mejores jugadores de Liverpool y Celtic de todos los tiempos, Kenny Dalglish formó parte de un equipo de Liverpool que disfrutó de un sorprendente nivel de dominio tanto en el país como en Europa. En sus 13 años como Rojo, el «Rey Kenny» ganó ocho títulos de Liga y tres europeos, junto con una pila de copas nacionales, convirtiéndose en una leyenda de Anfield en el proceso.

Kaká

Ricardo Izecson dos Santos Leite (Gama, 22 de abril de 1982), conocido deportivamente como Kaká, es un exfutbolista brasileño que jugaba como centrocampista. Fue considerado como uno de los mejores futbolistas del mundo desde mediados hasta finales de los años 2000, principalmente en su primera etapa con el A.C. Milan.

Roberto Baggio

Este creativo e impredecible jugador italiano, apodado Il Divino Codino (la coleta divina), jugó con su equipo tres Copas Mundiales de la FIFA y consiguió varias distinciones, pero nunca llegó a levantar el codiciado trofeo. El centrocampista exhibió sus talentos en casi todos los clubes más importantes de Italia. De hecho, a menudo era el mejor futbolista de todos los presentes en el campo. Baggio era puro instinto en el terreno de juego y era capaz de encontrar espacios y realizar pases imposibles para la mayoría de los mortales. Sus tiros libres con efecto siguen apareciendo en los vídeos con las mejores jugadas de la historia del deporte.

Ballack

El centrocampista alemán fue una figura imponente e inspiradora al mismo tiempo sobre el campo, un futbolista muy completo que sembró éxitos durante su condecorada carrera en clubes como el Bayern de Múnich y el Chelsea, así como a nivel internacional. Su portentoso físico y su estilo de juego agresivo se complementaban con unos tiros sorprendentemente feroces: con el tiempo, acumuló una cifra de goles a distancia nada desdeñable. Ballack también era astuto como pocos en el terreno de juego, capaz de marcar el ritmo y el tono del partido desde su situación ventajosa en el mediocampo.

Baresi

Este defensa universalmente laureado era un hombre de un solo club, ya que permaneció toda su carrera poniendo orden en la línea defensiva del Milán. La tenacidad del italiano y su talento defensivo nato le permitieron jugar al más alto nivel durante dos décadas y ganar varios scudettos, títulos de la UEFA Champions League e incluso una Copa Mundial con Italia en 1982.

Bergkamp

Johan Cruyff instruyó a Bergkamp en el arte del fútbol total durante sus días en la academia del Ajax (y, más tarde, en el equipo principal), por lo que el futbolista pasó por casi todas las demarcaciones. Gracias a esa experiencia, la labor de equipo del neerlandés fue tan importante como su calidad individual, y formó exitosas alianzas ofensivas en clubes y en la selección tanto de delantero principal como de mediapunta detrás de otro delantero.

Best

Best, el mejor jugador procedente de Irlanda del Norte de todos los tiempos, fue una superestrella que, durante gran parte de su carrera, no tuvo rival que le hiciera sombra. Se podría decir que fue uno de los jugadores con más talento natural para el regate en la historia de este deporte; un futbolista que combinaba velocidad, técnica y un misterioso equilibrio con el balón que obligaba a los defensores a adivinar sus intenciones constantemente.

Blanc

El gigante francés fue una roca defensiva en las líneas traseras tanto de los muchos clubes en los que jugó a lo largo de su carrera como de la selección francesa, con la que ganó la Copa Mundial en 1998. Además de ser un defensa de clase mundial, Blanc era sumamente respetado en el mundo del fútbol por su capacidad de liderazgo.

Campbell

Campbell fue una figura clave en la famosa plantilla de los «Invencibles» que permaneció imbatible durante la temporada 2003-04 de la Premier League, y destacó como uno de los defensas más autoritarios e intimidantes del fútbol inglés.

Cannavaro

Las distinciones del defensa central Fabio Cannavaro son demasiadas como para mencionarlas todas. El italiano destacó tanto que llegó a eclipsar hasta a muchos de los atacantes más destacados. Fue el capitán de la selección italiana en su victoria en la Copa Mundial de 2006, y como colofón se hizo con el Balón de Oro ese mismo año. Cannavaro sigue siendo el único defensa que ha recibido el famoso galardón desde 1996.

Carles Puyol

Un sobrio estilo de defensa y su característica melena de rizos largos fueron las señas de identidad de Carles Puyol a lo largo de toda su carrera. La determinación, el coraje y la capacidad de liderazgo de este impenetrable defensa inspiró a cuantos jugaron con él y le hizo ganarse el respeto de sus rivales. Puyol fue una pieza clave de formaciones que conquistaron los trofeos más prestigiosos del mundo. Gracias a los éxitos cosechados con su club y como internacional, el catalán pasará a la historia como uno de los mejores defensas de su generación.

Crespo

Crespo fue un goleador productivo tanto en distintos clubes como en la selección argentina, siendo uno de los arietes más destacados de su generación. Crespo siempre encontraba una manera de poner el balón al fondo de la red, bien aprovechándose de los errores defensivos o metiéndose en el área en un visto y no visto con el balón en los pies, incluso cuando parecía imposible.

Cruyff

El jugador neerlandés cosechó muchos éxitos para sus equipos y su país. No hay más que ver su palmarés con el Ajax, el Barcelona y su selección. Cruyff, que se hizo famoso por su técnica y su creatividad, inventó uno de los movimientos de habilidad más populares: el giro de Cruyff. Su estilo se convirtió en sinónimo del “fútbol total” que se asocia a los Países Bajos, una serie de tácticas que ayudó a instaurar y popularizar como jugador y entrenador.

Deco

Con su combinación de creatividad, conciencia táctica, técnica impecable y diligencia implacable, Deco fue un centrocampista muy completo. Su precisión en el pase y sus potentes disparos de medio alcance hacían temblar a sus rivales, los cuales permitieron que el portugués brillara tanto en los clubes en los que jugó como en su faceta como internacional.

Del Piero

Considerado uno de los mejores jugadores de fútbol italianos, Alessandro Del Piero enamoró a los fans de todo el mundo durante más de dos décadas con su impecable técnica, su capacidad letal de definición y sus precisos disparos de falta. Con la Copa del Mundo de la FIFA de 2006 en su palmarés, Del Piero será recordado con un prolífico goleador que fue capaz de ver puerta en todos los torneos en los que participó.

Raúl

El madrileño Raúl González Blanco (más conocido como Raúl) entró en el primer equipo del Real Madrid con solo 17 años, por lo que se convirtió en el jugador más joven de la historia del club. El delantero español cosechó muchos éxitos con el Real Madrid, entre ellos seis títulos de LaLiga y nada menos que tres trofeos de la UEFA Champions League. También estuvo a la cabeza de los máximos goleadores del club blanco hasta que fue superado por Cristiano Ronaldo.

Rijkaard

A pesar de su fama de mediocentro defensivo que repartía leña y entraba con todo a por el balón, Rijkaard era bastante versátil y capaz de jugar en casi cualquier posición del campo que se le asignara. Aunque las fortalezas más notorias del neerlandés fueron sus robos defensivos y su visión de juego, Rijkaard demostró tener una ingeniosa creatividad y un pase demoledor cuando subía a posiciones más ofensivas. Fue esta flexibilidad lo que hizo que Rijkaard se ganar una larga lista de distinciones en sus clubes, en la selección y como jugador individual.

Desailly

Desailly era una piedra angular en cualquier equipo y cualquier demarcación, y nunca se desvió de su estilo de juego fuerte y práctico sobre el terreno de juego. Su físico, habilidades aéreas y destreza para realizar potentes entradas precisas le avalaron para ocupar el centro de la defensa durante gran parte de su carrera, aunque el ganador de la Copa Mundial con Francia también tuvo éxito como mediocentro defensivo. En esa posición podía valerse de su habilidad en el robo de balón para recuperar la posesión y, a continuación, sacar a relucir su habilidad en el pase y los regates para iniciar contraataques de forma rápida y precisa.

Butragueño

Butragueño fue una pieza central de la plantilla del Real Madrid de finales de los años 80 y principios de los 90 que dominó la primera división española. Aún es uno de los arietes más prolíficos de la historia del club.

Eusébio

El delantero portugués Eusébio da Silva Ferreira (conocido simplemente como Eusébio), una de las leyendas más antiguas incluidas en el juego, ejerció su dominio en su club y en el panorama internacional en una época en la que su país no era una gran potencia futbolística. Consiguió que Portugal alcanzara el tercer puesto en la única Copa Mundial para la que se clasificó durante su trayectoria y marcó dos goles para el Benfica en la final de la Copa Europea de 1962 (ahora llamada UEFA Champions League). Su equipo se impuso por 5-3 al Real Madrid, una victoria que sorprendió a propios y extraños.

Ferdinand

Considerado por muchos como uno de los mejores defensas ingleses de todos los tiempos, Rio Ferdinand combinaba una forma de defender incansable y férrea con una elegancia única, una gran destreza técnica y una admirable precisión distribuyendo balones. El liderazgo y la excelente visión de Ferdinand lo llevaron a ganar numerosos trofeos con el Manchester United y a convertirse en titular indiscutible de la selección inglesa durante más de una década.

Hierro

La antigüedad de Hierro en la capital española abarcó múltiples épocas de dominio madridista repletas de éxitos. Hierro fue un defensa férreo y perseverante que también pasó mucho tiempo ocupando el mediocentro, lo que explica los 102 goles anotados durante su longeva carrera.

Gattuso

Este agresivo y apasionado centrocampista era famoso por sus duras entradas, su energía casi ilimitada y su habilidad para leer el juego desde el mediocampo y reaccionar rápidamente. Gattuso jugó un papel importante en el enorme éxito del Milán en los 2000 y fue un miembro clave en la victoria de Italia en la Copa Mundial de 2006.

Gerrard

El liverpuliano Gerrard, posiblemente el jugador más importante de la historia del Liverpool Football Club, comenzó su andadura en la academia del club antes de llegar al primer equipo, en el que permaneció durante más de una década. La lista de logros y actuaciones memorables de Gerrard es muy extensa, pero se le recuerda principalmente por su papel en la final de la Champions League de 2005, en la que dirigió la remontada histórica de su equipo cuando perdía por 3-0 contra el AC Milan.

Giggs

Giggs fue uno de los jugadores más exitosos de la historia del fútbol y cosechó innumerables títulos con el Manchester United durante sus 23 años con el club. El extremo galés fue pura velocidad y malabarismos durante gran parte de su carrera: dejaba atrás a los rivales por las bandas y a muchos anonadados con su juego de pies y su magia con el balón.

Gullit

El completo, versátil y dinámico Ruud Gullit tenía la habilidad de jugar admirablemente en múltiples posiciones de ataque. Como integrante clave de dos equipos legendarios como el AC Milan y la selección holandesa, los fans no olvidan su indiscutible calidad y su inconfundible look.

Hagi

Hagi fue el mejor futbolista rumano de todos los tiempos y uno de los mejores centrocampistas del mundo durante su carrera; todo un torrente de creatividad impredecible sobre el campo. En su mejor versión fue un mediapunta perfecto capaz de crear juego desde casi cualquier lugar del mediocampo con una aguda inteligencia táctica, pases al milímetro y una gran habilidad para realizar regates laberínticos.

Henry

Henry fue uno de los delanteros más míticos de la Premier League. Su increíble elegancia a la hora de definir le valió la Bota de Oro en cuatro ocasiones en los 8 años que pasó en su club. El francés, que ganó la Copa del Mundo en casa en 1998, aún es el máximo goleador de la selección de su país, con 51 goles en 123 apariciones.

Luis Hernández

Aunque tuvo éxito en muchos de los clubes en los que jugó en México, Argentina y Estados Unidos, donde Hernández verdaderamente tuvo éxito fue en el escenario internacional. «El Matador» Hernández ostenta el récord conjunto de goles marcados por un jugador mexicano en la Copa Mundial después de los cuatro que anotó en el torneo de Francia de 1998.

Rivaldo

La técnica de Rivaldo se debía en gran parte a su versatilidad, razón por la cual ocupó varias posiciones defensivas en sus equipos y la selección brasileña. En su etapa como ariete imparable del FC Barcelona durante los cinco años que estuvo en el club, hizo gala de su clase al convertirse en el pichichi de la temporada 1998-99 de La Liga con 24 goles, lo que permitió a su equipo revalidar el título. En 1999, Rivaldo ganó el Balón de Oro y el premio al Jugador Mundial de la FIFA. También brilló con luz propia con su selección durante varios años: llegó a la final de la Copa Mundial en 1998 y la conquistó finalmente en 2002.

Roberto Carlos

La privilegiada zurda de Roberto Carlos, uno de los mejores laterales izquierdos de la historia del fútbol, hizo disfrutar tanto a los fans de los clubes en los que jugó como a los de su selección nacional. Los emblemáticos goles de libre directo del brasileño trascendieron el propio juego, convirtiéndolo en uno de los futbolistas más exitosos de todos los tiempos.

Inzaghi

Este veloz y esbelto ariete conocido como «Pippo» era un rematador puro, instintivo en sus subidas y oportunista como pocos. El italiano se hizo famoso por ser un ratón de área, colándose constantemente en el área de penalti y sacando rédito a los balones sueltos y los errores de los defensas.

Roy Keane

Roy Keane, corazón del Manchester United que dominó la Premier League durante una década, fue un centrocampista dotado de una encomiable tenacidad. Su conocida agresividad en el campo hizo que muchos jugadores tuviesen pesadillas con recibir una entrada suya.

Klose

Aunque Klose tuvo una carrera prolífica en diferentes clubes de toda Europa, se le conoce más por sus hazañas con la selección alemana. Klose estuvo presente en cuatro Copas Mundiales con Alemania, con quienes ganó finalmente el prestigioso torneo en 2014. El larguirucho ariete es el segundo internacional con más convocatorias con Alemania de toda la historia, y aún ostenta el récord de goles de la Die Mannschaft, conseguido en 2014 antes de retirarse.

Kluivert

Aunque a juzgar por su fuerza y su altura el neerlandés podría encajar en el perfil de un delantero tradicional, fue la combinación de esos talentos físicos con su destreza al primer toque y su velocidad nata lo que le otorgó su condición de futbolista de clase mundial. Su alianza con el delantero brasileño Rivaldo en el Barcelona formó quizás el dúo ofensivo más temido del mundo del fútbol en esos momentos, ya que los estilos de juego de esta pareja se complementaban a la perfección.

Lampard

Aunque empezó su trayectoria en el West Ham United, el londinense Lampard se convirtió en una leyenda del Chelsea tras jugar 13 años y 429 partidos con el club. Lampard era un centrocampista muy versátil con muy buen ojo para hacer entradas, defender y crear oportunidades de gol para los suyos. Se hizo con varios trofeos durante su permanencia en el Chelsea, entre ellos tres títulos de la Premier League y una medalla de la UEFA Champions League.

Larsson

Este goleador sueco, que fue uno de los arietes más prolíficos de la historia del Celtic, despuntó en casi todos los clubes cuyos colores defendió. Larsson era tremendamente completo, un cóctel perfecto de velocidad, visión de juego, inteligencia y compostura con una definición de clase mundial.

Laudrup

El creador de juego holandés jugó en algunos de los mejores clubes del mundo, especialmente en el Barcelona, donde fue una pieza clave del “Dream Team” de Johan Cruyff. Además de ser uno de los mejores pasadores de la historia del fútbol, Laudrup también tenía una gran técnica con el balón. Aún se habla de sus fintas y filigranas en voz baja, como con los mitos modernos.

Lehmann (POR)

Lehmann, que fue un muro entre los tres palos para los «Invencibles» del Arsenal, batió el récord de la UEFA Champions League de partidos seguidos con la portería imbatida durante su periodo en el club londinense. Las mayores hazañas de Lehmann, además de sus heroicidades con sus clubes, fueron sostener a la selección alemana durante una década y formar parte de la plantilla en tres Copas Mundiales de la FIFA.

Lineker

Si bien Lineker destacó a nivel de clubes y marcó regularmente para el Leicester City, el Barcelona y el Tottenham, a este perspicaz ariete se le recuerda principalmente por sus hazañas al defender sus colores nacionales. No solo fue el primer inglés en ganar la Bota de Oro de la Copa Mundial, sino que actualmente ostenta el récord de goles marcados en Copas Mundiales con su país, con un total de 10 entre los torneos de 1986 y 1990.

Litmanen

Litmanen, que formó parte de la famosa plantilla del Ajax ganadora de la Champions League de 1995, es considerado por muchos compatriotas el mejor futbolista finés de toda la historia. La carrera de este astuto creador de juego duró 21 años, y batió los récords de más capitanías y goles marcados para Finlandia, los cuales aún ostenta hoy en día.

Figo

Al extremo portugués se le conoce por el revuelo que creó con su paso del Barcelona al Madrid a mitad de su carrera, aunque el hecho de que permaneciese en España hasta su retirada demuestra que es uno de los mejores jugadores no españoles que ha dado LaLiga. Figo fue una máquina de asistencias tanto en sus clubes como en la selección, valiéndose de un movimiento rápido y una capacidad de regate de clase mundial para volar por la banda y poner vistosos centros con efecto en el área.

Makélélé

Makélélé está considerado por muchos el mejor centrocampista defensivo de toda la historia o, al menos, de su generación. El francés desempeñó un gran papel en LaLiga con el Real Madrid, pero se ganó a pulso el estatus de superestrella en la Premier League con el Chelsea. Su capacidad para marcar a los rivales y anticiparse a los acontecimientos fue revolucionaria, de ahí que se convirtiera en un ejemplo para todos los centrocampistas defensivos que vinieron después.

Maldini

Maldini llevó a su único equipo a la grandeza durante 25 condecoradas temporadas y acumuló cinco campeonatos de la UEFA Champions League y muchos otros trofeos. Este versátil defensa del Milán impartía clases maestras de defensa cada vez que pisaba el campo, capaz de jugar por toda la línea defensiva.

Ronaldinho

Ronaldinho, uno de los últimos auténticos bohemios del fútbol, personifica el verdadero espíritu del Jogo Bonito. Con una creatividad infinita y una técnica soberbia, el medio ofensivo era igualmente tan capaz de marcar goles de lo más vistoso como de crear un pase perfecto para hacer brillar a sus compañeros. Ronaldinho cosechó los principales trofeos del mundo sin renunciar en ningún momento a hacerlo bonito ni a dejar de sonreír.

Ronaldo

El legendario delantero brasileño desplegaba una invencible combinación de arrancada explosiva, definición letal y habilidades deslumbrantes que lo convirtió en uno de los arietes más temidos del mundo. Ronaldo Nazário, dos veces ganador del Balón de Oro, llegó a ser uno de los afamados galácticos del Real Madrid tras unirse al club merengue.

Maradona

Maradona, uno de los futbolistas de más talento de todos los tiempos, era un regateador temible capaz de dejar en evidencia a cualquier defensor. Levantó la Copa del Mundo de 1986 con una carrera y un remate extraordinarios contra Inglaterra: regateó casi a la mitad del equipo rival y se ganó el premio al Gol del Siglo de la FIFA.

Matthäus

El antiguo capitán de la selección alemana que fuera campeona del mundo jugó un papel importante a la hora de definir el trabajo en el centro del campo durante décadas gracias a su flexibilidad y a sus variadas habilidades. Matthäus fue el ejemplo perfecto de centrocampista capaz de cualquier cosa tanto en ataque como en defensa, ya fuera poniendo un pase preciso al hueco a un compañero o abalanzándose a por el cuero para recuperar la posesión fuera del área.

Moore

A Moore se le conoce por capitanear la selección inglesa en su camino hacia su único triunfo en 1966 y fue un líder natural con un juego duro que inspiró a todos los que le rodearon. Aunque ha sido desposeído de su récord histórico de convocatorias, Moore sigue siendo uno de los jugadores más famosos y respetados en la historia del fútbol inglés.

Nakata

Primero atrajo el interés del Perugia en la Serie A y después se convirtió en un pilar de la liga de honor italiana durante gran parte de su carrera profesional, lo que también le otorgó un papel continuado en la selección japonesa, con la que ha participado en tres Copas Mundiales distintas. Nakata fue un creador de juego creativo con una visión de pase sensacional y una habilidad extraordinaria para irrumpir en el área de penalti con una subida precisa en el último segundo.

Nevded

Este talento de clase mundial fue, para muchos, uno de los mejores jugadores checos de la historia. Gracias a su ojo para los centros desde la banda o para poner pases demoledores desde el mediocampo, acumuló asistencias tanto a nivel de clubes como a nivel de selección.

Nesta

Este imponente e intimidante defensa italiano acumuló numerosas distinciones durante su más de 20 años de carrera, incluidos dos campeonatos de UEFA Champions League y tres títulos de la Serie A a nivel de clubes y un título de Copa Mundial a nivel internacional. La dureza de sus las entradas se complementaba con una impecable visión táctica y una discreta elegancia con el balón que no se ven a menudo en un defensa.

Okocha

Jay-Jay Okocha, considerado uno de los mejores jugadores africanos que haya pisado un campo de fútbol, fue un medio ofensivo con tanto talento como potencia. Con una envidiable combinación de técnica, velocidad, regate y fuerza, Okocha emocionó a los fans de todo el mundo durante casi tres décadas.

Overmars

El holandés era la definición pura de lo que es un extremo; Overmars era increíblemente rápido, un mago en los regates y tenía la capacidad de pasar y tirar a puerta con ambos pies. Durante su tiempo en clubes como el Ajax, el Arsenal y el Barcelona, Overmars aterrorizaba a la defensa con subidas relámpago por las bandas y luego aprovechaba el espacio que abría para pasar a un compañero o recortar hacia dentro y chutar a puerta.

Owen

Michael Owen, uno de los goleadores ingleses más prolíficos, ascendió al estrellato muy jovencito, durante la Copa del Mundo de 1998. Velocidad deslumbrante, inteligencia en cada movimiento, precisión en los pases y definición letal son algunos de los atributos que convirtieron a Owen en una auténtica máquina goleadora.

Pelé

Pelé, el único jugador que ha marcado más goles para Brasil que Ronaldo Nazário, es sencillamente uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Sus seis campeonatos brasileños, sus tres Copas del Mundo y alrededor de 600 goles en partidos oficiales a lo largo de sus 21 años de carrera lo convierten en una de las leyendas de la historia de este deporte.

Petit

Petit, que jugó como centrocampista defensivo en algunos de los clubes más importantes del mundo, formó poderosas alianzas en el centro del campo en todos y cada uno de ellos. Su habilidad para descomponer el ataque y proteger su defensa también jugó un papel fundamental en el camino hacia la victoria francesa en la Copa Mundial de 1998, durante la cual Petit estuvo presente en todos los partidos menos uno.

Pirès

Pirès, que fue una pieza clave en la famosa plantilla de los «Invencibles» del Arsenal, era un delantero polifacético que permaneció la mayor parte de su carrera en el carril izquierdo. Además de las numerosas distinciones a nivel de clubes, Pirès también ganó una Copa Mundial con Francia en terreno propio en el año 1998.

Rui Costa

Este portugués, apodado «El Maestro» por su habilidad para dirigir un partido desde el mediocampo, fue el ejemplo perfecto de centrocampista ofensivo que organizaba a los jugadores que tenía frente a él y, con su visión de juego, sorprendía con pases relámpago a cualquier lugar del campo. La leyenda portuguesa tenía una definición brillante que aparecía en el momento oportuno, aunque se mostraba generoso y tendía a poner pases inverosímiles a los compañeros en vez de optar por el disparo.

Schmeichel (POR)

Peter Schmeichel, un auténtico muro infranqueable bajo palos, está considerado uno de los porteros más destacados de la historia del fútbol. Dos veces ganador del galardón de Mejor Portero del Mundo según la IFFHS, Schmeichel se convirtió en un venerado icono del Manchester United. Con un registro personal de 24 trofeos y 11 goles, muchos siguen considerando a este guardameta danés el mejor de todos los tiempos.

Scholes

Scholes entró en el sagrado grupo de hombres que han permanecido en un único equipo tras dos décadas como centrocampista en el Manchester United, donde formó parte de las plantillas más exitosas de la historia del club. Encajaba en cualquier papel de mediocentro gracias a sus variadas habilidades, razón por la cual fue rotando a menudo con la incorporación de jugadores durante su larga carrera.

Seedorf

El neerlandés Seedorf, todo un galáctico de la UEFA Champions League, es el único jugador que ha ganado la mayor competición de clubes del mundo con tres equipos diferentes: el Ajax (1995), el Real Madrid (1998) y el AC Milan (2003 y 2007). Gracias a su increíble versatilidad como centrocampista, Seedorf jugó en varias posiciones durante su carrera. Una de sus especialidades era controlar el esférico cerca del área: su juego de pies le permitía superar a la defensa y enviar pases envenenados a sus compañeros.

Shearer

Fue el mediapunta inglés por antonomasia: tan pronto se abría paso entre la defensa rival, ayudado por su potente y amenazante presencia física, como estrellaba un balón en el fondo de la red. Shearer aún ostenta el récord histórico de goles en la Premier League inglesa con 260 anotaciones durante sus etapas con el Blackburn Rovers y el Newcastle United en más de 14 temporadas.

Shevchenko

Este goleador ucraniano, el más prolífico que ha dado su país, lideró la punta de ataque del Dynamo de Kiev, el Milán y el Chelsea a lo largo de su distinguida carrera. Este delantero de la vieja escuela, cuya técnica era tan efectiva como su potencia nata, poseía una increíble destreza para definir tanto con ambos pies como de cabeza y aterrorizó a los defensas en Italia y por toda Europa.

Sócrates

Este creador de juego brasileño fue un portento técnico, que hacía girar los partidos en torno a sí mismo gracias a sus cuidadosos y meditados pases y a su visión de juego. Sócrates podía dormir un partido a su voluntad y obligar tanto a rivales como a compañeros a jugar al ritmo que él quisiera. Aunque tuvo un buen desempeño a nivel de clubes, su mito se ha alimentado mucho más por su extensa participación con la selección de Brasil, que le convocó para dos Copas Mundiales y dos Copas de América.

Stoichkov

Stoichkov, que fue el mejor jugador búlgaro de la historia, consiguió el único Balón de Oro para su país en 1994 después de sus muchas temporadas cargadas de éxitos con el Barcelona. Su talento goleador contribuyó al esplendor del «Dream Team» de Johan Cruyff, donde ganó cuatro títulos de LaLiga y levantó un trofeo de Champions League.

Trezeguet

El ariete francés Trezeguet fue una auténtica pesadilla para sus rivales durante los 20 años que duró su carrera, especialmente durante la década en que jugó en Italia. Trezeguet ganó muchos títulos en la Serie A, al igual que con el Mónaco en su Francia natal, pero también ayudó a su país a levantar su primera Copa Mundial en 1998. Sus talentos ofensivos fueron amplios y diversos; Trezeguet podía marcar con ambos pies o de cabeza con facilidad, y su habilidad para cazar un balón suelto y estamparlo contra la red fue legendaria.

Van Basten

El antiguo delantero del Ajax y el Milán es uno de los más prolíficos de la historia, a pesar de que tuvo que poner fin a su carrera de forma prematura por culpa de una lesión. Van Basten, que ganó el Balón de Oro en tres ocasiones junto con otras muchas distinciones a nivel de clubes, se hizo famoso por marcar goles inverosímiles como churros gracias a su astuta definición y a su predilección por las acrobacias sobre el terreno de juego.

Van der Sar (POR)

Con una condecorada carrera como pocas en la época moderna, van der Sar acumuló trofeos y rompió récords con una facilidad pasmosa a lo largo de su carrera. El neerlandés fue un portero completo y versátil, ya que sus rasgos tradicionales como la altura y la agilidad se complementaban bien con su técnica y sus pases demoledores.

Van Nistelrooy

Van Nistelrooy fue un delantero tradicional aunque completo en la cúspide de su carrera, y uno de los delanteros más regulares de su generación. Van Nistelrooy siempre cosechó unos números alucinantes, tanto en el Manchester United en la Premier League como en el Real Madrid en LaLiga. A pesar de su tamaño y estatura, el neerlandés también hacía gala de una velocidad alucinante que explotaba para sortear trampas en busca del fuera de juego o para escapar de su marca en carreras hacia el balón.

Verón

La carrera del talentoso creador de juego argentino le llevó por distintos clubes de Inglaterra, Italia y Argentina, donde se le apreció por su creatividad en el pase y su visión táctica. Aunque sus rasgos físicos le podrían colocar dentro de un estilo de jugador más defensivo, Verón era el mejor con el balón en los pies, faceta con la que aprovechaba su habilidad técnica y, cuando surgía la oportunidad, explotaba su definición matadora.

Vieira

Con un estilo de juego potente y tenaz, Patrick Vieira era capaz como pocos de controlar un partido de fútbol desde el mediocampo. Ese cóctel de aptitudes físicas, atléticas y técnicas le permitió convertirse en uno de los centrocampistas más completos de la era moderna.

Vieri

El delantero italiano jugó en 12 equipos de Europa durante los 18 años que duró su carrera en los que se hinchó a meter goles en casi todos ellos. En su momento el jugador más caro del mundo, fue premiado dos veces como mejor jugador del año de la Serie A y es el máximo goleador de Italia en la Copa Mundial de la FIFA con nueve goles.

Yashin (POR)

Podría decirse que es el mejor portero en la historia de este deporte. La «Araña Negra» sigue siendo un icono del Dynamo de Moscú, el club donde jugó durante los 20 años que duró su carrera. Se estima que disputó 270 partidos sin encajar ni un gol y que paró 150 penaltis. Hasta la fecha, Yashin sigue siendo el único portero que ha logrado ganar el Balón de Oro.

Zanetti

El polifacético defensa apodado «El tractor» se pasó casi toda su carrera subiendo y bajando por el lateral con el Inter de Milán, jugando cortos periodos en el centro del campo cuando el club necesitaba sus particulares talentos en un puesto diferente. El argentino tuvo éxito a ambos lados del campo y era capaz de enviar un centro impecable en un momento y entrar raudo a por el balón al instante siguiente. Zanetti, que era un líder consumado y profesional, también capitaneó tanto el club como la selección durante muchos años y destacó por llevarse tan solo dos tarjetas rojas en sus 22 años de carrera.

Zola

Con su gran técnica y habilidad, Zola fue el ídolo de la grada tanto en el Nápoles como en el Chelsea y dejó su impronta en el campo con su juego ofensivo y sus detalles de calidad para la galería frente a la meta rival. Su contribución al Chelsea fue tal que llegó a ser votado el mejor jugador de su historia.